
No suelo escribir las cosas que me aquejan y menos aqui, pero esta vez, desde muy temprano vengo pensando en voz baja todo lo que voy a escribir (incluyendo esto que acabo de tipear).
Aún recuerdo bien la primera vez que nos vimos, para empezar no es muy difícil recordar que traías un polo negro, fijo, yo creo que traía el amarillo...no, no, el verde...pero ninguno negro. La cosa es que esa historia de como te hablé, qué pasó y cómo fue que pasaron las cosas ya debes estar harto de recordar o al menos harto de que yo te lo mencione, por eso lo obviaré.
Cuatrocientos ocho días, si es que no he sumado mal, han pasado desde ese momento y cuando creía haberte conocido por completo cada vez me hago más la idea que te conozco menos. Abro mi billetera de lunes a sábado y veo la foto de un niño que no conocí pero que me hubiera encantado, me gusta enseñarla y verla mucho, es curiosa. Me gusta verla tanto que abro mi billetera los domingos sólo para volverla a mirar.
Si comparo con una foto mia de niña veo todo lo opuesto, debo reconocer y no tengo porque no aceptarlo que yo era una niña super engreída, ñoña, que todo lo que pedía se lo daban, que le asqueaba todo, que se vestía "de marca" y que de el Perú lo único que conocía era mi casa en La Molina. Si no hubiera pasado todo lo que me paso en la vida desde hace diez años, seguiría siendo la misma y aunque hasta ahora algunas cosas me asquean ya no me interesa que marca me pongo, ni si mi casa tiene piscina, si me subo a la combi o si como en un menú de ocho soles. Gracias a Dios, cambié. En cambio por lo que he visto yo y por lo que me has contado tú, fuiste todo lo contrario y ahora de grandes somos lo mismo pero al revés.
Alguien muy cercano a ti me dijo una vez que en esta etapa de tu vida estás viviendo todo lo que no pudiste vivir en tus épocas de colegio o cuando eras más chico y que por eso yo debía entenderte, alejarme y dejarte ser. Lamentablemente, eso es lo que hago ahora, prefiero burlarme y reirme de lo que pasó a estar llorando y pensar continuamente en lo mismo y en un por qué (pero burlarme es de la boca para afuera porque no es lo que realmente siento). Me has dado los mil motivos, me has dicho las mil excusas y hasta te has callado la verdad cuando debiste decirla, pero no puedo no perdonar; debe ser el miedo a perderte por completo y la poca esperanza que queda dentro mio que quiero conservar, pero siento como si fuera una velita; para ser más clara, una velita como la de el día del apagón mundial en tu casa que no sabíamos en que momento iba a mantenerse prendida sin intentar apagarse, así de débil.
Cada vez son menos mis ganas de hablar, no sé si es lo que buscabas, pero si es así lo estás logrando y me da pena. Yo te quiero, te amo, pero no puedo soportar darme cuenta que tú ya no a mi, siento en tu manera de hablar que esto ya no es lo de antes, que ya no eres la misma persona que conocí y que menos aún eres el niño de la foto en la billetera. Siento que no lo haces apropósito pero también siento mucho compromiso de tu parte y como te he dicho: no tienes que; porque yo no quiero eso, lo que yo quiero es todo natural y por más que digas lo mismo no es lo que aparentas.
Hoy leí el último mail que te escribí y lo último que me respondiste (20/11/10) tal vez si hubieras leído con más atención lo que te decía (sobretodo las últimas cinco líneas) ahorita seríamos lo que eramos antes o derepente también seríamos lo de antes si tú hubieras creído lo que respondiste. Pero ya no tiene caso.
Escucho tu música, me compro un polo negro y tengo una foto de las dos horas que fuimos amigos (como dices tú) en mi fondo de pantalla para no olvidar lo que fuimos y para sentirte más cerca. Nada de lo que haga ahora, incluyendo esto, me regresará a la persona de la que me enamoré perdidamente hasta este momento, todo lo contrario seguro te asustarás y te alejarás más, pero es un riesgo que hay que tomar como todo lo que he venido haciendo hasta hoy.
Sólo quiero que sepas que nada de lo que siento por ti ha cambiado, el que me aleje no quiere decir que olvide, el que me haga la fuerte no quiere decir que ya no te ame y el que pase el tiempo no quiere decir que no te espere, simplemente me hago a un lado para dejarte hacer todo lo que dices no haz podido.
Aunque suene tonto y sin importancia yo a diferencia tuyo no he borrado nada, no tengo porque ocultar que alguna vez te amé y no tengo porqué hacerlo ya que aún lo hago. Solo espero que ojalá algún día vuelvas a sentir todo lo que me decías ya sea por mi (que sería lo ideal "poyito") o por alguien más (contra :P) y me arriesgo a decir que por alguien más porque lo único que yo quiero con esto es que te des cuenta que mi prioridad ahorita es rescatar a la persona que conocí y no la de ahorita que me está diciendo lo aburrido que puede estar y no me sorprende ya que no me ha dicho otra cosa desde el 27 de noviembre del 2010.
Te amo.
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