
En la vida de todos siempre hay problemas, algunos más complejos que otros y a pesar que a veces me he esforzado por ayudar a otra persona nunca he salido con éxito.
Hay problemas que tienen que ser afrontados de frente y a veces eso suele ser doloroso. Ahora estoy aquí, escribiendo, después de haberle dado solución a un problema y me quedo pensando si hice lo correcto, creo que sí, aunque los finales no siempre son lo que uno espera. Hoy tienes una cosa y mañana ya no tienes nada.
A veces tener de todo no es suficiente para evitar que le sucedan cosas a uno. Yo nunca he sido de las personas que mira sobre el hombro, más bien todo lo contrario, siempre he estado dispuesta a ayudar cuando veo que se necesita.
No sé que decir, todo lo que tenía ya lo dije, pero me quedé con ganas de escuchar más.
Seguro eso no pasará.
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